¿Quieres hijos mejores? ¡Ponlos a hacer deporte! - Guia de Bienestar

¿Quieres hijos mejores? ¡Ponlos a hacer deporte!

Debido a la pandemia, debe fomentarse el deporte desde la infancia. Pero, ¿cuál es la diferencia entre actividad física y deporte?

 ·  14/02/2022
¿Quieres hijos mejores? ¡Ponlos a hacer deporte!

Hoy más que nunca debe fomentarse el deporte desde la infancia. Tras tantos meses inactivos en casa, algunos padres no saben cómo hacer que sus hijos se muevan.

Macarena Alexanderson, destacada clavadista de las Olimpiadas de Barcelona y mamá de dos chicos, brindó varios consejos. Pero, para comenzar, la especialista estableció la diferencia entre actividad física y deporte, pues no son lo mismo.

Diferencias entre actividad física y deporte

La OMS considera actividad física cualquier movimiento, incluso aquellos que tienen el ocio como finalidad, y que tienen por objetivo mejorar la salud. La recomendación es movernos media hora al día.

El deporte, por su parte, es una actividad física que involucra reglas, normas y que se desempeña en un área determinada.

“Está asociado a la competitividad y está institucionalizado” aclaró Alexanderson, directora de Nielsen Sports México.

Si bien es cierto que la actividad física tiene un impacto físico y mental muy importante, el deporte aporta herramientas inigualables para la vida. Cambia tu idea y actitud sobre el ejercicio.

Además, el deporte puede tener fines recreativos, competitivos o de alto rendimiento.

“El rol como padres cuando hablamos del deporte es no frustrar a nuestros hijos con frases extremas como nunca va a ser olímpico o es el próximo Messi” explicó.

Buscar qué sí y qué no

Más bien, los padres deben observar, generar las condiciones y apoyar a sus hijos en este aspecto. Sobre la observación, la especialista se refiere a darnos cuenta de lo que le gusta hacer a nuestros hijos, en qué son buenos, lo que disfrutan hacer y lo que no. “Eso sólo puede lograrse si los alentamos a probar diferentes deportes” dijo.

Luego, debemos generar las condiciones para que puedan entrenar aquel deporte que más les llame la atención.

Hallar una escuela que respete su transición natural, así como el crecimiento del infante y, finalmente, apoyarlos sin presiones ni expectativas.

“Debemos dejarlos que disfruten el deporte” comentó Alexanderson, asesora de marcas y empresas en el tema deportivo. Alexanderson explicó los beneficios del deporte por edades, lo cual ayuda a dirigir el enfoque y la intensidad de los entrenamientos:

0 a 2

El deporte debe ser lúdico, lo que no quiere decir que no haya competencia, pero el objetivo central es la diversión.

A esa edad el deporte ayuda al desarrollo motriz, al tono muscular y al aprendizaje y entendimiento a través del movimiento.

2 a 6

El deporte toma un rol más importante al ayudar a la coordinación y la motricidad gruesa, o sea, al movimiento de los músculos grandes del cuerpo.

Además, enseña concentración, esfuerzo, límites y la relación de constancia igual a resultados.

Los niños de esa edad deben desarrollar la mayor cantidad posible de deportes.

7 a 13

Es la etapa del descubrimiento, así que deben ser pocas horas de entrenamiento.

Es la etapa del deporte recreativo y de ejercicios polimétricos, o sea, ejercicios que desarrollan reacción, potencia y velocidad.

14 a 18

En este rango el deporte se vuelve muy competitivo y les brinda infinidad de herramientas, pues se vuelve serio y de alto rendimiento.

Se busca la especialización, entrenamientos más largos y competencia con un alto nivel de exigencia.

A los adolescentes les brinda autoestima.

Eso es esencial porque es una etapa con un alto nivel de deserción en el deporte, a veces por el natural desarrollo físico de las niñas que las hace sentir incómodas con su cuerpo.

El deporte permea en su vida social y en su salud física y mental.

El entrenamiento se vuelve “su lugar feliz”.

¿Quieres hijos mejores? ¡Ponlos a hacer deporte!

“¿Quieres hijos solidarios y saludables? ¿Adultos compasivos, proactivos y resilientes? Que hagan deporte, pero sin presiones.

Una opción excelente para conversar con nuestros hijos después de un partido o un juego y los vemos cansados, sudando, es preguntando sólo dos cosas: ¿Te divertiste? y ¿Qué quieres cenar?

“Nada de rasgarse las vestiduras gritando o de pelear con el entrenador, eso sólo avergonzará a los críos” indicó la experta, quien compartió las siguientes recomendaciones:

  • Ayudar a nuestros hijos a descubrir el papel que tendrá el deporte en sus vidas
  • Antes de los 12-14 años el deporte es ideal para desarrollar todas las habilidades. No hay que limitar su desarrollo al especializarse en un sólo deporte
  • Apoyarse como padres en la magia del deporte para reforzar valores y límites
  • Observar a nuestros hijos, conocer sus capacidades y asegurarnos que están en un lugar seguro haciendo lo que les hace feliz
  • No hay prisa. El deporte es una carrera de resistencia y constancia, no de velocidad
  • Convencernos de los beneficios del deporte no sólo en la salud física, sino en la salud mental, la autoestima y como antídoto ante el estrés y el sedentarismo

“Prestemos atención a nuestros hijos, a sus intereses y a sus habilidades para que cuando sean grandes y se separen de su núcleo familiar sean capaces de encontrar a su segunda familia en círculos saludables con personas deportistas que promuevan la solidaridad y el compañerismo” finalizó la ex clavadista durante su participación en el World Parenting Forum


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